En un mercado que avanza a una velocidad vertiginosa, la incertidumbre en la cadena de suministro no es una opción. Las empresas chilenas, desde el retail hasta la industria pesada, ya no buscan un proveedor de metros cuadrados, sino un socio estratégico que ofrezca certezas. Es en este escenario donde los movimientos audaces marcan la pauta, y la reciente inversión de Logisfashion Chile por más de 20 millones de dólares es una señal inequívoca de hacia dónde se dirige el futuro del sector.
Apenas un año después de consolidar su plan de crecimiento, la compañía ha anunciado la creación de un centro logístico de 55.000 m², una infraestructura diseñada para responder a una demanda que, hasta ahora, el mercado no lograba satisfacer por completo. Este movimiento eleva la capacidad total de la firma a 150.000 m² en Santiago y no se trata solo de escala, sino de especialización.
De la Moda a la Diversificación Total
La expansión va de la mano de una estrategia de diversificación calculada. La experiencia ganada en el exigente mundo de la moda y el retail ahora se expande para abordar los desafíos de nuevos verticales de negocio. Sectores como cosmética y belleza, electrónica, alimentos y logística industrial ya forman parte de su portafolio activo. Esta diversificación, junto con el inicio de operaciones en regiones como Temuco, demuestra un profundo entendimiento de las necesidades del mercado actual: logística a la medida, con alta trazabilidad y tecnología de punta.
Una Filosofía Centrada en Eliminar el «Dolor» del Cliente
«Identificamos que existían espacios estratégicos desatendidos, con clientes que necesitaban mayor dedicación y soluciones adaptadas», comenta Felipe Miranda, country manager de Logisfashion Chile. Esta visión es la base de su propuesta de valor: «logística sin incertidumbre».
Según Miranda, el éxito de esta estrategia ha sido tan positivo que la inversión inicial proyectada se incrementó en un 25%. El objetivo es claro: transformar la logística de un potencial problema a un eslabón clave en el círculo virtuoso del negocio de sus clientes. Se trata de ofrecer una solución integral y personalizada para que las empresas puedan dedicarse a lo que mejor saben hacer: crecer.
En definitiva, esta inversión no solo representa el crecimiento de un operador, sino la maduración del ecosistema logístico chileno, donde la capacidad, la tecnología y una verdadera asociación son los pilares para construir el éxito del mañana.


